Inexactitudes del artículo “La falacia de la exploración de gas natural y petróleo para reactivar la economía”

Por: Mihaela Dobrinescu

El artículo de Cristiana Figueres y Alberto Trejos, publicado el 22 de noviembre, “La falacia de la exploración de gas natural y petróleo para reactivar la economía”; contiene importantes inexactitudes, por lo que el Colegio de Geólogos de Costa Rica se ve obligado aclarar varios aspectos claves ante la opinión pública, ya que los profesionales antes mencionados no son expertos en el tema de la exploración de gas natural y petróleo.

Varias compañas de exploración en el territorio nacional por empresas transnacionales (Gulf Oil Co., Unión Oil Co. y Elf Aquitaine de Francia), y bajo convenios entre RECOPE y otras empresas internacionales como PEMEX, Petrocanada, Banco Mundial, Statoil de Noruega (hoy Equinor), pusieron en evidencia que en Costa Rica se cuenta con al menos dos categorías de petróleo y reservas potenciales importantes de gas natural de una excelente calidad.

Los resultados de estas campañas exploratorias se integraron además en numerosos estudios científicos (uno de ellos realizado por la prestigiosa empresa internacional Western Atlas International) que generaron resultados optimistas y que condujeron a la localización de 10 zonas de interés potencial de hidrocarburos para desarrollar exploraciones de detalle, con el fin de comprobar y ubicar la existencia de yacimientos comerciales de petróleo y gas natural.

Es trascendental en esta discusión tener un claro entendimiento de la dinámica de la actividad investigativa que conlleva el descubrimiento y producción de un yacimiento de petróleo y/o gas natural. Para ello, se desarrollan tres etapas: prospección (con una duración de 1-2 años), exploración (con una duración de 2-3 años) y producción (que dura hasta que concluya la vida útil del yacimiento). Dentro de la etapa de producción se contempla el desarrollo del yacimiento para su puesta en producción, que en la práctica no supera un año.

Es importante tener claro que dentro de este escenario, la realidad de la investigación en las 10 zonas de potencial en Costa Rica, es que superaron en totalidad las etapas de prospección y exploración regional quedando pendiente únicamente la etapa de exploración de detalle, que en la práctica no supera 1 año de duración.

Por lo tanto, los tiempos, la cronología señalada y los modelos financieros y contractuales descritos en el artículo mencionado no son reales y mucho menos apegados a la realidad científica y operativa nacional, lo que induce al lector a un error.

Entre los beneficios de exploración, producción y exportación de hidrocarburos se encuentra una altísima generación de recursos fiscales, no fiscales y de divisas para satisfacer las crecientes necesidades económicas y sociales con responsabilidad ambiental, como lo hacen en otros países como Noruega.

Y así lo señaló el ex Ministro de Ambiente y Energía, Carlos Manuel Rodríguez el 9 de noviembre del 2019, en el X Congreso Nacional de Empresarios del Combustible:

  • “La tecnología de hoy para extraer petróleo y gas natural nos da total y completa certeza de que se puede hacer con cero impactos ambientales. Ahí no veo ningún problema en absoluto”.
  • “El país tiene las capacidades. Eso para mí no es un problema”.
  • “Que vamos a seguir consumiendo petróleo sí, es cierto”.

Con el planteamiento de los señores Trejos y Figueres, Costa Rica se vería privada de los múltiples beneficios que genera esta actividad, y que por el contrario transfiere a otros países mediante las importaciones de derivados del petróleo (el consumo petrolero del país ya representa casi las dos terceras partes del consumo energético nacional con una tendencia creciente).

La industria de los hidrocarburos representa un alto impacto positivo en el desarrollo de un país cuando los recursos son ejecutados de manera correcta. Así lo han demostrado numerosos países entre ellos Noruega e Israel, donde el desarrollo de estos dos recursos naturales genera gran riqueza nacional y simultáneamente potencia también el desarrollo de las energías renovables.

Otra de las inexactitudes importantes tiene que ver con las proyecciones de consumo. Si bien es cierto que el petróleo, dentro de la matriz energética mundial, reduce lentamente su participación en el tiempo, el gas natural la incrementa rápidamente y llegará a desplazar al petróleo del primer lugar.

Por lo tanto, todavía falta mucho para descartar al petróleo como lo hacen los autores del artículo y mucho menos al gas natural, que se convertirá en la principal fuente de energía del mundo.

Lo anterior es confirmado por las proyecciones de consumo energético mundial estimado por organizaciones internacionales de gran prestigio como el Word Energy Council, la International Energy Agency (IEA), el US Energy Information Administration (EIA) y compañías como ExxonMobil y BP para 2040 y 2060.

Como materia prima no energética, el petróleo y el gas natural siguen aumentando su participación en la industrias petroquímica, biomédica, farmacológica, cosmética y agroquímica (fertilizantes, etc.), todas ellas más limpias, eficientes y con mucho mayor valor agregado, además indispensables para la salud y la vida del ser humano.

 

 

 

El Ambientalismo

Por: María Sequeira.

El ambientalismo como ideología se ha convertido en una doctrina que nace del neomarxismo a partir de la caída del muro en 1989 y surge por medio de ONG’s como una institución sin fines de lucro que busca distribuir su ideología de lo que la economía y sociedad deben ser. Especialmente en los países en vías de desarrollo, imponen una especie de religión convertida en ley (subsidios, impuestos, restricciones o prohibiciones) para la protección a ultranza del ambiente.

Como todo lo que nace de la ideología de Marx, siempre hay una víctima de todo lo que el ser humano hace y que ahora ha tomado las más sofisticadas formas de “inocentes”. Como estrellas de pop sin el mínimo conocimiento científico de lo que de sus bocas sale, hoy brotan por expontaneidad nuevos defensores de cuanta ocurrencia tenga el neomarxismo para defender al “ambiente” del capitalismo.

Cual terroristas sus agendas tienen blancos de ataque que deben eliminar a toda costa, retirando de la ecuación ambiente al mismo ser humano y llevándolo a una posición de parásito dentro del ambiente. La prohibición es el fin mismo, le llaman sustentabilidad, porque lo sustentable es en sí mismo el fin sin importar el precio; pero lo sostenible involucra al ser humano su ingenio, su tecnología y su conocimiento de la ciencia, su propia naturaleza para balancear la vida.

Las alternativas que proponen son anacrónicas, no generan riqueza ni impacto social considerable, requieren de subsidios para ser atractivas o no coinciden con las opciones disponibles por el ambiente para el desarrollo de actividades en las zonas que someten al prohibicionismo.

Pero tienen habilidades de comunicación que ante la ausencia de cualquier tipo de dato científico que apoye sus discursos cargados de visiones apocalípticas, hacen mover los más profundos sentimientos de ese ente que tanto odian, para que acepte sin cuestionamientos sus doctrinas. La sensibilización de sus doctrina la logran por medio frases pegajosas, figuras pop, mercadeo y mucho dinero.

Sentados en sus oficinas en grandes cuidades con cuanta tecnología de punta poseen, viajan por el mundo a cuanta “capacitación” por el ambiente esté, por medio de sus “gurús” dictan al resto de los seres humanos, cómo deben comportarse, qué consumir, qué medios de transporte utilizar, cuántos hijos deben tener y hasta por quién deben votar, pero olvidan muy convenientemente que ellos desde la comodidad que la modernidad les da, requieren de cuanta actividad atacan.

De hecho es cierto que cada bien y servicio que consume el ser humano, requiere de insumos que provienen del ambiente. También es cierto que ante la falta de tecnología y conocimiento se produjeron a lo largo de la historia de la humanidad, daños ambientales irreversibles con incalculables impactos ecológicos, económicos y sociales.

Pero la doctrina ambientalista lleva al moderno ser humano a una especie de cavernícola ignorante, que ante la supuesta falta de conocimiento, es incapaz de desarrollar actividades con el mínimo impacto al ambiente. Le hacen creer a sus seguidores que el ser humano moderno no sabe de ciencia o ingeniería para poder desarrollar acciones que minimicen los impactos sobre el ambiente. Posiblemente porque la doctrina ambientalista, así como Márgaret Tacher hacía referencia a quienes promovían el socialismo, quienes la promueven nunca han desarrollado ni una actividad humana más allá del activismo.

Costa Rica y el ambientalismo

En Costa Rica han estado presente en movimientos contra ALCOA que más por un asunto técnico y no de ambientalismo, se desistió de explotar el mineral, con consecuencias de pobreza, desempleo y migración para esa zona que al día de hoy persisten, por que las alternativas nunca llegaron. El caso de la exploración petrolera fue la fuerte política hacia el ambientalismo que los políticos empezaron a promocionar en el país y con los resultados que RECOPE poseía en ese entonces, era necesaria mayor investigación. Sin embargo hoy se sabe que con la tecnología desarrollada por la industria petrolera en los últimos 40 años, se podrían obtener mejores resultados en cuanto a la identificación de yacimientos y el potencial del país en ese campo.

Dichas políticas no han ayudado a Costa Rica ni a estar en el top 10 de los países más “verdes” ni a superar la pobreza y por el contrario, la desigualdad sigue creciendo. Ni contando con un ente más que se especializa en el ambiente ni con el desarrollo de la actividad económica “turismo + conservadurismo” han llevado a las zonas donde más se hace, a superar la pobreza. No obstante dichas políticas han sido el trampolín para que algunos políticos suban a categoría internacional.

Los movimientos ambientalistas tomaron mayor reconocimiento con la minería metálica de oro en Miramar de Montes de Oro y Crucitas en San Carlos. Ignoran convenientemente esos detractores, que antes de que el primer saco de café se exportara a Europa, ya había minería de oro y plata en el país y hoy en día, prácticamente en todo el país se desarrolla minería, solo que ellos no quieren llamarlo por su nombre.

Pero como un acechador sigiloso, el movimiento va tras sus objetivos: desde los transgénicos, las hidroeléctricas, la piña y muy recientemente la pesca de arrastre.

En el caso de la minería, usando un discurso embustero, despertaron en los ciudadanos las imágenes más terroríficas de lo que la minería supuestamente es. Desde “huecos” hasta “derrames” que matan peces, son parte de las estrategias utilizadas por los ambientalistas porque les resulta más fácil comunicar en ese lenguaje que utilizar el término técnico correcto, ya que la ciencia y la técnica no son su fuerte. Recientemente algo así como “nubes de polvo” en el mar, como “dato” para censurar a la pesca de arrastre.

Sin embargo, las imágenes no hay que imaginárselas cuando se ve la realidad de la situación de la minería ilegal en Crucitas. Esas si son imágenes de horror y no se comparan con las imágenes que la minería moderna produce. Hipocrecía ambientalistas que ni se sonrojan ante tales imágenes y casi como si se beneficiaran de lo que sucede en esa zona, vuelven la cara hacia el otro lado.

Solución

A través de mi experiencia profesional, el verdadero ambientalismo es un eje transversal en las actividades humanas, se apoya en la ciencia, la técnica y la innovación, como pilares fundamentales para atender las necesidades humanas de forma sostenida con el ambiente. No necesita de frases pegajosas o figuras para poner en evidencia los resultados positivos de la implementación de las acciones ambientales, ya que son palpables. Es el día a día en el desarrollo de las actividades humanas.

Ese concepto de transversabilidad si lo entendieron bien los países más desarrollados, utilizaron sus recursos naturales para generar la mayor cantidad de riqueza entre sus ciudadanos. Por eso, esos países tiene condiciones de innovación, desarrollo de tecnología e investigación, educación, empleo, y altos índices ambientales que no lo han podido generar los países pobres con políticas ambientales, con conservadurismo puro ni con prohibiciones que por el contrario, disparan la ilegalidad, la desigualdad y la miseria, así como el deterioro del ambiente mismo, porque cuando el ser humano tiene hambre, no hay ambiente que se salve.

Finalmente, estamos obligados a cambiar el paradigma del ambientalismo hacia lo que el país posee en recursos natrurales y lo que necesita para llevar la mayor cantidad de riqueza a la mayor cantidad de población de forma sostenida con el ambiente, no como el actual, un activismo puro financiado desde afuera, para imponer ideas de afuera, que solo benefician a los que lo promueven, pero adentro no se ven los beneficios.

La Verdad Minera

Por: Fernando Nietzen.

La pobreza forzada por ideólogos oportunistas sobre los costarricenses no es justificable ni es sostenible. Es inaudito que algunos medios pretendan en tiempos del COVID y de desempleo histórico, seguir confundiendo al público repitiendo afirmaciones abiertamente falsas y sin fundamento.

En cuanto a nuestro oro, la decisión de extraer el mineral o no, ya quedó en el pasado. No se puede detener el saqueo, debemos escoger entre hacerlo con beneficios o sin beneficios sociales, económicos y ambientales.

¿Qué credibilidad tendría el ministro de turismo si empieza a decir que al país solo le queda el monto del impuesto de salida ($29), que cada turista paga en el aeropuerto? Igual de irracional es decir que una mina de oro solo le deja el 2% a Costa Rica. La verdad es que alrededor del 75% del valor del yacimiento se queda en el país. Gracias a esto, Republica Dominicana anunció que ya no será necesario más impuestos gracias a los ingresos por un proyecto minero.

No podemos hablar de 4ta revolución industrial, de digitalización, C-Neutralidad, economía verde, en fin, ni siquiera de software si no hay HARDWARE. En otras palabras, todo lo que no sembramos, debe ser minado. No hay NADA sostenible si hay hambre y subdesarrollo. Es absolutamente falso que debamos escoger entre la salud y la economía, igualmente falso es hacer creer que debamos escoger entre desarrollo y ambiente sano. Todo lo que se ve a su alrededor provino o fue posible por los minerales, la mayoría de minas a cielo abierto.

Nuestros oportunistas politiqueros se enorgullecen irresponsablemente de prohibir el aprovechamiento de nuestros insumos (minerales), mientras alegremente apuestan todo el desarrollo, presente y futuro a tecnologías que dependen precisamente de los minerales que satanizan.

Las personas no pueden vivir de intangibles, de teorías y modelos a futuro, tampoco de preferencias personales de funcionarios sin sentido común, esto es real, pero de mayor peso en tiempos de crisis, como el actual. COSTA RICA NO ha escogido este “modelo de subdesarrollo”, de preservación a la ultranza. Si no hay desarrollo, pronto no habrá a quien cobrarle impuestos y no habría nada que proteger.

Costa Rica necesita conocer y definir los recursos minerales con que cuenta para no tener que aumentar impuestos indefinidamente. El poder explorar por minerales no significa que se vaya a trabajar el territorio nacional en exceso. En Estados Unidos, por ejemplo, la minería ha tocado menos de la cuarta parte del 1 % de toda la superficie del país, es decir 0.0025% pero genera el 5% del PIB.

Quienes viven de satanizar a esta industria no explican cuál actividad le permitiría a Costa Rica darse el lujo de importar todo y no aprovechar sus minerales. El país está en la quiebra, sin embargo, los oportunistas exigen que nos endeudemos y gastemos más, lo que asegura que las cosas van a empeorar.

Mientras que en otros países cada ciudadano recibe recursos y beneficios provenientes directamente del aprovechamiento de sus recursos naturales, aquí, cada ciudadano debe pagar para que no se aprovechen de forma legal, mientras que terceros se lo llevan ilegalmente. La prohibición al aprovechamiento y la ciencia no es realista ni sostenible.

Es el colmo que empresas dentro y fuera de nuestras zonas francas deban importar el oro que ocupan para sus productos médicos o electrónicos, chips etc., desaprovechando el recurso local que puede ser oro limpio y no ORO DE SANGRE.

¿Desea ver lo que viene para Costa Rica?, haga una simple búsqueda en Google del tema de minería ILEGAL en la Cuenca Amazónica, donde más de 96 Zonas Protegidas son arrasadas y no hay ejércitos que lo detenga.

Es evidente que haber prohibido al aprovechamiento técnico, profesional y legal es sin duda el peor camino a seguir.

Además de poner fin al saqueo y destrucción natural y social, el Colegio de Geólogos de Costa Rica ha propuesto el aprovechamiento legal y profesional de los recursos del pueblo.

 

https://tinyurl.com/y2jyuprw

¿Por qué es mejor la minería legal que la minería ilegal?

Por: Esteban Bonilla.

La premisa “la minería legal es mejor que la minería ilegal”, se ha repetido en numerosas ocasiones, en el ámbito técnico, legislativo y político local. Se han dado las razones de porque una es buena, porque la otra es mala y se han enumerado los riesgos de ambas.

Algunos actores de la sociedad comprendieron rápidamente el mensaje, pero existe un razonamiento escabroso que permite que sus ideas de hacer lo correcto, lo técnicamente correcto, se diluyan y den paso a ideas de hacer lo que es conveniente para su economía personal, notoriedad pública o sus aspiraciones.

Ahora bien, existe quienes con un interés muy particular podrían internarse en temas técnicos, pero con otros fines no tan técnicos o científicos. Es normal escuchar actualmente frases como: “políticamente correcto”, “políticamente inviable” o “políticamente costoso”. En algunos temas estas frases pueden ser utilizadas sin temor al juzgamiento; pero, cuando se trata de temas científicos y temas técnicos, no se justifica dejar de escuchar la realidad técnica por un tema de: “nos pareció políticamente muy costoso”, o “se observó que un costo político muy elevado”; o aún más triste: “vimos que era políticamente inviable”. Inclusive la conocida frase: ¿hay ambiente en la asamblea? Eso significa que para hablar de lo técnicamente correcto y probado científicamente, ¿los técnicos tenemos que crear ambiente? ¿Desde cuándo lo técnicamente correcto, lo que la ciencia probó que es mejor para el ambiente, la sociedad, la economía social y el desarrollo equilibrado con el ambiente, debe descartarse por ser políticamente costoso?

Les diré desde cuándo, desde que se interpone un interés personal sobre el social, y sobre la economía y protección ambiental. Estos actores sociales, dentro de los cuales hay técnicos y científicos, están pensando en sus aspiraciones políticas (algunos hasta presidenciales). Otros aspiran tal vez a un puesto en algún fondo o alguna ONG de corte ambiental, a un puesto político o seguir siendo un asesor por unos añitos más. Otros, sencillamente descartan la realidad técnica por el bienestar del partido político, no del país.

La realidad técnica es la siguiente: la minería legal es beneficiosa para la economía social y para la protección del medio ambiente.

Una mina legal cuenta con profesionales en biología, ingeniería forestal y ciencias ambientales que se encargan de monitorear los niveles base ambientales, y de proponer, implementar y revisar las medidas de mitigación y de recuperación ambiental según se vayan revisando datos recopilados por procesos científicos. Así mismo cuenta con profesionales en geología, topografía, ingeniería en minas, ingeniería civil, geotecnia y otras ramas, que se encargan del diseño y extracción para que se realice de manera segura.

Un proyecto legal, también cuenta con profesionales en ciencias de la salud ocupacional, ingenieros industriales, ingenieros químicos y químicos quienes revisan y ejecutan los procesos de manera segura para los trabajadores, para el ambiente y para la inversión. Además pasa por serios procesos de análisis de inversiones, de costo-beneficio, con proyecciones que involucran variables desde nacionales hasta internacionales, costos de recuperación ambiental y de cierre técnico. En este análisis participan expertos en economía minera, economistas y otros profesionales de ciencias económicas.

En la minería ilegal no hay nada de esto y es gravísima para la sociedad, para la economía social y el prestigio del país. Ya pretender que no somos ricos en oro para satisfacer algunos egos o preferencias personales pasó, el saqueo es imparable, ahora solo queda decidir si dejamos que esto destruya al país o si lo convertimos en bienestar y crecimiento para el ciudadano.

Esta información fue comunicada a los actores sociales y políticos, aun así, le dieron la espalda a lo técnicamente correcto y tomaron la peor decisión: Prohibir la minería legal.

Estas personas incluso no valoraron el costo social y despreciaron el empleo que genera un proyecto minero legal. Esos empleos despreciados por los opositores a la minería legal, son personas que saben que hay responsabilidad detrás de las acciones, que hay recompensas si hacen bien la labor, saben que son parte de la sociedad, útiles, con un salario digno y gastan, invierten, compran y encadenan la economía.

También aumenta el problema el hecho de que se minimice de manera pública los daños que causa la minería ilegal. En cierta forma estas declaraciones en oídos de los mineros ilegales, dejan mensajes de permisividad; dejan mensajes de: “pueden seguir haciéndolo”.

Minimizar de manera pública los daños que causa la minería ilegal, deja un mensaje en los inversionistas mineros, de otras industrias y a nivel internacional, sobre la poca seriedad con la que se toman un tema tan importante como la degradación al medio ambiente y a la economía social.

Se pierden recursos del estado como el oro y recursos naturales sin posibilidad de reponerlos ni de encontrar responsables. Se pierde calidad de vida en la comunidad, y se da paso a la criminalidad y al abandono.

Se han cometido muchos errores, es el momento de reconocerlo, hacer lo técnicamente correcto y comunicarle al mundo: Hace 10 años se hizo caso omiso a los técnicos y científicos que advirtieron este desastre, y se tomó la decisión de prohibir la actividad minera de oro a cielo abierto, los datos indican que proliferó el saqueo de oro que no ha sido posible controlar, y con este saqueo se provocó y se provocan todavía serios daños al ambiente dentro de los que figuran contaminación de suelos y aguas superficiales con mercurio.

Es por ello que es necesario fomentar las actividades legales bajo un marco normativo estricto de protección ambiental y una institucionalidad fuerte con normas modernas. Es necesario este fomento a las inversiones serias y estudiadas, a la participación social de los proyectos y a los empleos de alta capacidad como los que hay en la minería legal.

Verdades: La minería de oro si puede coexistir con las actividades turísticas, así lo demuestra países como México, República Dominicana y muchos otros. La minería de oro si puede realizarse en climas tropicales, como se hace en Panamá, República Dominicana, Ghana, Papúa Nueva Guinea y decenas de países. La minería de oro legal y responsable no arroja sustancias tóxicas al agua ni al suelo. La minería legal y responsable ofrece empleos de alta capacidad que mejoran las expectativas de sus comunidades y una serie de encadenamientos económicos que no ofrecen muchas industrias. Las normas ambientales en el país no son frágiles y las instituciones del país no carecen de capacidades, al contrario, las normas ambientales del país son sólidas y son ejemplo

Aclaración: Sobre el petróleo en Costa Rica

Por Mihaela Dobrinescu.
Coordinadora Comisión de Hidrocarburos Colegio de Geólogos de Costa Rica.  Julio 2020. 

Industrial conceptual image. Dark and sullen clouds over industrial shipyard area with cranes.

En respuesta al artículo del Dr. Allan Astorga, publicado el pasado 4 de julio en CR HOY  (https://url2.cl/CiPB4) , como coordinadora de la Comisión de Hidrocarburos del Colegio de Geólogos me veo en la necesidad de aclarar  algunos aspectos:

Si bien es cierto el señor Astorga fue parte de la planilla de RECOPE, de los 15 años laborados para la empresa, menos de la mitad lo hizo en proyectos de exploración, la otra parte del tiempo estuvo fuera del país formándose como “especialista en geología sedimentaria, especialidad geológica vinculada con la geología petrolera”. Vale mencionar que la geología sedimentaria es solo una de las más de 10 especialidades de la geología petrolera, por lo tanto, para emitir criterios en este campo no es suficiente ser especialista en Geología Sedimentaria. En lo único que coincido con el señor Astorga es que Costa Rica comprobó que tiene potencial de petróleo y gas natural, pero no avanzó a las siguientes fases debido a las 4 moratorias decretadas sucesivamente sobre la prohibición de desarrollar la exploración.

Señor Astorga, todo especialista en geología del petróleo y gas natural sabe que la actividad exploratoria tiene varias etapas y no es posible emitir criterios sobre las que no han sido superadas. Por su afirmaciones, es evidente que desconoce los avances tecnológicos y científicos que la industria ha tenido y que permiten llevar a cabo campos productivos de petróleo y gas natural, que hace unos años eran considerados únicamente como potenciales.

La Ley de Hidrocarburos vigente desde el año 1994 posibilita la celebración de un abanico de contratos, siendo el de concesión, al que hace referencia Astorga, únicamente uno de ellos. El 15% es un mínimo que el país recibe como  regalía, pero la ley establece otros pagos fiscales y cánones que no menciona (o desconoce) el señor Astorga. Los contratos de concesión en la industria de los hidrocarburos están superados, se usa ahora el contrato de asociación, con riesgo propio para el inversionista en la etapa de exploración, y en el cual el Estado entra como socio a partir de la etapa de producción.

Probablemente el señor Astorga desconoce que el 63% de la energía del país proviene de los derivados del petróleo, únicamente un 21% es electricidad mayoritariamente renovable (no toda) y el restante 16% lo constituye la  biomasa.

Se generarían una cantidad significativa de empleos, ya que la industria incluye producción, procesado, comercialización y transporte, que requieren una amplia gama de especialidades y técnicos. Asimismo, el rápido y continuo desarrollo y avance de la tecnología requiere un contacto permanente con especialistas del exterior, aporte que sería de gran ayuda y beneficio para el país. La actividad contribuiría en gran medida al desarrollo socioeconómico del país y a la superación de la crisis que se agravó con la pandemia.

Lo provocado por el COVID19 demuestra también lo frágil y riesgosa que es la industria del turismo. La recuperación será lenta, por esta razón el país debe abrirse a nuevas actividades que aporten recursos financieros y fuentes de trabajo. Además, los turistas  no se ven afectados por la actividad de exploración, ya que a ellos los atraen los precios accesibles, la comodidad, los parques naturales, las playas y las zonas turísticas de montaña, que nada tienen que ver con las zonas exploratorias.

Si Costa Rica abandona el petróleo y sus derivados bajo una “des carbonización”, ¿cómo llegarán los turistas a nuestro país? ¿Cómo se desplazarán dentro de nuestras fronteras?

El cambio a los recursos energéticos renovables es lento y tomará mucho más tiempo de lo proyectado antes del Coronavirus, por lo que el petróleo y el gas natural, seguirán siendo indispensables. Una exploración responsable representa un sinnúmero de beneficios para el fisco, la sociedad y el país en general.

La derogación de la ley de hidrocarburos expone al país a un vacío legal que lo dejaría indefenso en ésta materia, tomando en cuenta entre otros aspectos que hay fuertes posibilidades de contar con yacimientos trasfronterizos.

El caso Crucitas debido a la prohibición de la explotación de oro a cielo abierto, ya debería ser una lección aprendida que no debe repetirse en la exploración de petróleo y gas natural.  Es imprescindible diversificarnos.

Si hay solución económica para Costa Rica

Crucitas.
Visita de miembros de JD del CGCR a la finca Vivoyet en Crucitas.
Junta Directiva Colegio de Geólogos de Costa Rica

Desde hace más de 10 años, el Colegio de Geólogos de Costa Rica, hemos venido comunicando sobre la problemática de la zona Norte y no sólo de Crucitas, situación que cada día es más alarmante y más aún hoy con el problema de la pandemia mundial por el Covid-19.

Específicamente hemos advertido sobre la Zona Norte en temas específicos como:

  1. Salud: sobre los problemas de salud existentes antes del Coronavirus, como la malaria, el dengue y el papalomoyo.
  2. Social: sobre la inmigración ilegal, proliferación de la prostitución y de negocios ilícitos así como el trabajo infantil y la trata de personas.
  3. Económico: la pérdida de más de US $550 millones anuales por la explotación ilegal del oro en Crucitas.
  4. Ambiental: el desastre de la contaminación expansiva de productos químicos al ambiente (mercurio, plomo, litio, níquel, cromo, etc.).

Sobre el Cinturón de Oro de Costa Rica sabemos que hay evidencia de que existen potenciales de desarrollo minero desde Atenas hasta Liberia, pasando por Montes del Aguacate, Palmares, San Ramón, Cambronero, Moncada, Macacona, Esparza, Montes de Oro, Bellavista, La Unión, San Buenaventura, Pital, Guacimal, Santa Rosa, Cañamazo, Juntas de Abangares y El Líbano, y que por razones de políticas anti-mineras no se han desarrollado ni aprovechado.

Por otra parte, dada la problemática de salud y de economía que se vive actualmente en Costa Rica y el mundo, es esencial el desarrollo de infraestructura a todo nivel en el país, como lo son las carreteras, puentes, paso a nivel, aeropuertos, etc.

La minería no metálica es el 90 % de agregados para la construcción y 10% de productos como la caliza, el sílice, diatomita y piedra pómez entre otros. La producción es de 11,2 millones de m3/año, con un precio promedio de $9.00/m3 en el mercado costarricense, genera ingresos brutos de 101.34 millones de dólares por año. El Estado percibe entre el 28% al 30% de Ingresos Brutos por impuestos directos.

Propuestas y soluciones económicas concretas para el país:

Minería en Zona Norte:

  1. Desarrollo de cinco (5) proyectos de oro de mediana escala.
  2. US $ 9520 millones en ingresos para el país, por el desarrollo de Crucitas y cuatro proyectos más como Crucitas.
  3. Generación de empleo: 1500 puestos de trabajo directo y 5000 empleos indirectos.

Minería en el Cinturón del Oro:

  1. Desarrollo de veinte (20) proyectos pequeños.
  2. US $ 11900 millones ganancia para el Estado.
  3. Generación de empleo: 1000 puestos de empleo directo y unos 4000 empleos indirectos.

Minería no metálica:

  1. Desarrollo de hasta 348 concesiones activas al año.
  2. US $ 101.34 millones de dólares para el país, de los cuales un 30% entran por impuestos directos al Estado.
  3. 20 trabajadores por concesión, equivalente a 6.960.000 trabajadores al año beneficiados directamente. Si cada familia cuenta con promedio de 4 a 5 miembros, se estarían beneficiando entre 27.840 a 34.8000 personas de forma directa, sin tomar en cuenta los encadenamientos comerciales.

Actualmente el Estado y sus instituciones hacen minería no metálica, lo cual representan un ahorro estimado de $6.4 millones de dólares al año para el Estado.

Nuevamente instamos a las autoridades responsables en la toma de decisiones y a la ciudadanía en general, a tomar una actitud coherente con relación al desarrollo de la actividad minera en nuestro país, la cual se realiza de forma sostenible cumpliendo con todos los requisitos que la legislación nacional establece. En esta estimación dejamos por fuera otros minerales metálicos y otras regiones de Costa Rica.

Estas son algunas soluciones que le ayudarían a Costa Rica a afrontar la difícil situación ante la crisis económica que se avecina a nivel mundial a raíz del COVID-19; estos ejemplos serían una excelente solución para que Costa Rica solvente problemas económicos tales como el déficit fiscal, con ingresos frescos y directos aprovechando de forma racional nuestros recursos minerales, sin tener que imponerle a la ciudadanía en general cargas impositivas tributarias que ahogan al ciudadano común, asimismo nos evitaríamos más endeudamientos del Estado Costarricense, que comprometen económicamente a las nuevas generaciones.

Crucitas.
Foto tomada por miembros de la JD.23

Urge devolver La Dirección de Geologia y Minas (DGM) a su ministerio original

Por: Kenneth Bolaños.

En nuestro país, en nombre del ambiente se ha dejado de valorar las necesidades del ser humano, traicionando con eso al ambiente mismo, ya que no existe depredador más implacable que el hambre y la desocupación.

En una lucha igual, el desarrollador debería luchar por desarrollar y aprovechar los recursos naturales que nos ofrece la naturaleza, y por otro lado, quien tiene la obligación de velar por el ambiente, debe luchar porque el aprovechamiento sea en consideración del ambiente y los aspectos sociales, asegurando que esa lucha se establezca en el marco de un balance entre ambas fuerzas.

Costa Rica, probablemente con una sana intención, decidió una fórmula única en el mundo, dejando dentro de una misma entidad ambas fuerzas. Bajo una misma decisión, permitió que la valoración y posible ulterior desarrollo y aprovechamiento de nuestros recursos estén bajo un mismo ministerio, el cual además ha venido siendo tratado como un ministerio de segunda categoría por las últimas administraciones gubernamentales del país.

Un mismo ministro decide lo que se debe o procede valorar y desarrollar. Esto es fácil de entender cuando se le asigna como recargo al vice-presidente de turno, o se le ofrece a algún político como castigo o refugio por haber fallado en otro ministerio o en otras funciones; y actualmente se le encarga a un abogado bien intencionado, pero carente de criterio técnico.

El ambiente, cuando se le cuida sin criterios técnicos adecuados, cae en una paradoja que termina por atentar contra él mismo. Se utilizan estigmas para un lado y para otro, pero de nuevo sin criterio técnico. Claro ejemplo fue el de que sembrar árboles es bueno y así, sin mayor criterio se llenó la Sabana y los alrededores del Estadio Nacional de especies ajenas a nuestro territorio, erradicando así todas nuestras aves autóctonas, entonces sembrar árboles sin el criterio técnico adecuado se volvió contra la buena pretensión ambiental que la motivó. Igualmente, cortar árboles no es “per se” malo, dado que un manejo adecuado en una plantación técnicamente dirigida y siguiendo los más estrictos criterios técnicos produciría un impacto positivo.

Haber prohibido la exploración de los recursos minerales del país, es un acto de apariencia muy ambientalista, pero alejado del criterio técnico y sin mayor asesoría, ha provocado un ataque y daño directo al ambiente, cuyas dimensiones aún no podemos valorar pues apenas empieza a mostrarse su afección.

Un ministro tal vez muy preparado en su campo, pero con una formación alejada de lo requerido ambientalmente hablando, puede tener la mejor de las intenciones, pero alejado del criterio técnico está destinado al fracaso, con un gran damnificado: el ambiente mismo, y consecuentemente, la calidad de vida del ciudadano.

La lógica y la práctica sobre todo en países donde si existen desarrollos mineros importantes y por tanto los fantasmas son mucho menores alrededor de la minería, muestran que las fuerzas se nivelan cuando ambos campos luchan desde sus trincheras con la fuerza de su razón de ser. Por ejemplo, considerando que Estados Unidos y Canadá, con normas ambientales muy estrictas, mantienen la mayor producción de oro del mundo, jamás la administración del ambiente y sus normas compartirían ministerio o entidades con el área de la producción.

Lo que falta por entender es que por cada 100 áreas de interés determinadas en exploraciones regionales, únicamente 2 o 3 terminan en proyectos mineros reales. La exploración genera gran provecho durante la valoración de muchos campos científicos. Pagado por el interés de encontrar nuevas minas, se abren muchos puestos de trabajo y se invierten elevadas sumas de dinero con un valor multiplicativo para la economía de un país.

La exploración y el desarrollo minero pertenecen a ministerios industriales y productivos, puesto que los impactos ambientales hasta ese momento son puras especulaciones y no tienen nada que ver con el ministerio encargado de establecer políticas ambientales cada vez más agresivas y restrictivas.

Por su afinidad con el desarrollo y generación de recursos, no es de sorprender que la Dirección de Geología y Minas naciera en el Ministerio de Industria y Comercio adonde pertenece por antonomasia, pero que con el tiempo algún genio moderno decidió reunirla con el ambiente para poder financiar los parques nacionales y las onerosas consideraciones ambientales muchas veces sin sentido.

El ministerio ha venido incumpliendo sus obligaciones para con la investigación y aprovechamiento minero, con su política de disminución de la DGM (poco presupuesto, poco personal, etc.) cree que está disminuyendo la minería misma. Esto solo ha provocado la descontrolada minería artesanal y las extracciones ilegales, mientras quienes tratan de operar dentro del margen de la ley, se ven aplacados con trámites eternos que solo han conseguido afectar al ambiente mismo, nuevamente por falta de criterio técnico.

En conjunto el Colegio de Geólogos y la DGM, han redactado innumerables documentos con políticas mineras claras, pero ignoradas por una decisión de escritorio del ministro de ambiente en turno.

Por ejemplo, en un intento por reunir el criterio nacional alrededor de la obtención y desarrollo de nuestros recursos, se creó el Consejo Asesor de la Minería, en el cual se tienen representantes del Ministerio de Obras Públicas, Setena, DGM, la municipalidades y la Organización latinoamericana de minería (OLAMI), pero el ministro lo engavetó con la mira siempre puesta en desaparecer la minería, lo cual ha mostrado que solo consigue la extracción ilegal.

Es comprensible que el costarricense de por sentado que si el gobierno no ve en el aprovechamiento de nuestros recursos minerales una solución fuerte a la crisis fiscal y el desempleo, debe ser porque evaluaron esta opción y se decidió responsablemente que no era algo deseable. Pero la realidad es que lo anterior nunca ha sucedido puesto que se ha prohibido más bien la investigación y el dialogo con los expertos del ramo; los intereses personales han privado sobre el bienestar general, lo que ha sometido a Costa Rica al subdesarrollo por ideologías y dogmas injustificados.

¿Qué es el gas natural y cómo se forma?


Escrito por Comisión de Hidrocarburos del Colegio de Geólogos
Se han vertido en los medios de prensa diversas opiniones sobre el uso del gas natural en Costa Rica. El Colegio de Geólogos de Costa Rica, que integra la disciplina de los hidrocarburos como una de sus especialidades del ejercicio profesional, desea abordar este tema a través de una serie de artículos didácticos y proveer a la población de elementos científicos que le permitan un mejor entendimiento del tema.

Qué es el Gas Natural?
El gas natural es un recurso natural considerado un combustible fósil no renovable, cuyo componente principal es el gas metano (CH4) en proporciones que varían entre el 70 – 95%. Éste se presenta como una mezcla gaseosa junto con pequeñas cantidades de otros gases tales como el etano (C2H6), propano (C3H8), butano (C4H10), dióxido de carbono (CO2), azufre y nitrógeno. El propano y el butano se separan del metano durante el proceso industrial. Se pueden utilizar como una fuente energética separada, aunque de menor poder energético que el metano.

Cómo se forman el gas natural y su relación con el petróleo?
El gas natural, es parte de la familia de hidrocarburos, al igual que el petróleo, se forma en el subsuelo profundo en sedimentos con alto contenido de materia orgánica y denominados “roca madre”. Este proceso tiene lugar en extensas regiones geológicas denominadas cuencas sedimentarias, La materia orgánica presente en los sedimentos se deriva a partir de organismos marinos y terrestres (lagos), depositados en diversos ambientes sedimentarios antiguos de baja energía y deficiencia del oxígeno, hasta mixtos (deltas), bajo condiciones reductoras y un rápido sepultamiento que permiten la acumulación de esta materia.

Cuáles son las etapas de generación de los hidrocarburos? Hay tres estados importantes en la evolución de la materia orgánica a hidrocarburos: diagénesis, catagénesis y metagénesis (“Petroleum Formation and Occurrence from Tissot, B.P. and Welte, D.H. (1984)”).

Primera etapa Diagénesis: se inicia una vez que la materia orgánica es enterrada formándose cuatro grupos principales de compuestos orgánicos o biopolímeros que son sintetizados por plantas y animales: carbohidratos, proteínas, ligninas y lípidos. El producto final de la diagénesis es el KERÓGENO, definido como la materia orgánica en la roca sedimentaria insoluble en solventes orgánicos. El “kerógeno”, es una compleja sustancia formada por largas cadenas de carbono e hidrógeno, con átomos de oxígeno, nitrógeno y azufre, asociados a anillos heterocíclicos, es la materia prima la cual se convierte en hidrocarburo (petróleo y gas natural) bajo condiciones geológicas particulares.

En la diagénesis cada tipo de Kerógeno tiene una química única, ya que su composición está controlada por los tipos de macerales y los biopolímeros originales que lo constituyen. Durante la diagénesis temprana, los biopolímeros complejos son rotos y transformados en geomónomeros, poco estables, que son transformados en geopolímeros complejos estables. La transición a los geopolímeros ocurre en un tiempo geológicamente corto. Esta variabilidad química de los tipos de Kerógenos inmaduros y los cambios que ocurren hasta que el petróleo y gas natural sean generados, pueden presentarse como gráficos de la relación hidrógeno/carbono (H/C) versus la relación oxígeno carbono (O/C) . En este estado inicial diagenético el único hidrocarburo producido en cantidades medibles es el metano biogénico, como producto de la destrucción anaeróbica. Si los kerógenos son sometidos a temperaturas más altas que en la etapa de diagénesis, se alcanza la segunda etapa de la evolución de la materia orgánica, la catagénesis, que se define como la etapa en la el kerógeno genera el petróleo y el gas natural.

Tipos de kerógeno
La cantidad relativa de gas y/o crudo (petróleo) que proviene de un cierto tipo de kerógeno lo determina la naturaleza de la materia orgánica o biomasa fósil y se identifican 4 tipos principales de kerógeno:

Tipo 1 (sapropélico): derivado de esporas y algas planctónicas y una porción pequeña de materia animal fuertemente degradada por acción bacteriana. Tiene una alta relación de hidrógeno respecto al oxígeno H/C (usualmente entre 1,3 y 1,7) y poco O (O/C<0,1). Común en cuencas de agua dulce y es rico en Exinita.

Tipo 2 (marinos mixtos): mezcla de algas, organismos marinos y detritos de plantas transportados. Resulta un tipo transicional entre el 1 y el 2. Tiene alta relación relativa H/C y baja O/C (aunque más que el Tipo 1 pues incluye cetonas y ácidos carboxílicos). Es el tipo de kerógeno más común en cuencas marinas y el más común fuente de petróleo. Tiende a producir petróleos nafténicos y aromáticos y más gas que el Tipo I

Tipo 3 (kerógeno húmico): derivado de plantas terrestres (lignito, tanino, celulosa), cone baja relación inicial H/C y alta relación O/C. Durante la maduración genera abundante agua y metano. La mayoría de los carbones se forman a partir de este kerógeno. Frecuentemente continental parálico rico en Vitrinita.

Tipo 4 (kerógeno residual – inerte): derivado de materia orgánica descompuesta en forma de hidrocarburos aromáticos policíclicos. H/C < 0,5. No tiene potencial de generación de petróleo / gas. Principalmente constituido por Inertinita y algunos amorfos de descomposición de materia vegetal.

Segunda etapa catagénesis: si los Kerógenos son sometidos a temperaturas más altas que en la etapa de diagénesis, se alcanza la segunda etapa de la evolución de la materia orgánica, la catagénesis. En esta etapa se genera el petróleo y el gas natural (que son los que se explotan industrialmente). El rango en que se presenta la máxima generación de petróleo se denomina la “ventana de petróleo”. Mientras que para el gas natural su máxima generación está marcada por la “ventana de gas”. Estas dos “ventanas” no coinciden, ya que la temperatura que se requiere para la generación del gas natural es mucho mayor que la que se requiere para la generación del petróleo.

Tercera etapa metagénesis: se caracteriza por temperaturas mayores, a profundidades que superan 4 – 5 km, donde la roca se sobremadura y cesa la generación del petróleo y el gas natural a partir del Kerógeno.

El gas natural y su generación
Desde el punto de vista de su generación el gas natural se clasifica en 3 grandes categorías: biogénico, termogénico y abiogénico.

El gas natural biogénico se genera de la descomposición de la materia orgánica bajo la acción de las bacterias en la etapa diagenética.

El gas natural termogénico se genera en la etapa catagenética. Proviene también de la descomposición de la materia orgánica, pero controlado por la temperatura, de ahí su nombre. El gas natural termogénico y el petróleo forman parte de la categoría de hidrocarburos.

El gas natural abiogénico consiste en la generación no orgánica de gas metano.

Profundidad, Temperatura y Tiempo en la Formación de Petróleo
En la formación del gas natural y el petróleo, junto a las etapas mencionadas hay factores físicos externos que influyen directamente en su formación, como es el tiempo, la temperatura y la presión a que se somete la materia orgánica sumergida en el proceso evolutivo de transformación a hidrocarburos.

Las profundidades a las cuales se inicia la generación de hidrocarburos dependen del gradiente geotermal local, el tipo de Kerógeno y la historia de enterramiento. Los procesos físico – químicos para la formación del kerógeno a gas y/o petróleo, requieren el sometimiento de la roca madre a alta temperatura, condición dada por el enterramiento progresivo de estos sedimentos, con el subsecuente aumento de calor con la profundidad denominando “gradiente geotérmico” y tiempo geológico en términos de millones de años. No obstante lo anterior, la interdependencia del tiempo geológico, la temperatura y la presión no es una relación lineal ni directamente proporcional.

Las leyes de la química dicen que la tasa de una reacción es una función tanto de la temperatura como del tiempo. El tiempo puede compensar a la temperatura y viceversa. Las rocas madres que han permanecido relativamente frías pueden tomar unos 100 millones de años o más para generar petróleo, mientras que las rocas madres jóvenes pueden generar hidrocarburos (petróleo y/o gas) en unos pocos millones de años, si están a temperaturas suficientemente altas.

El efecto de la temperatura es exponencial, mientras que el tiempo es lineal. En consecuencia, la temperatura juega un papel más importante en la maduración de la roca madre que el tiempo. Las rocas madre del Paleozoico que nunca han sido calentadas por encima de 50°C no generarán petróleo, no importa el tiempo que pase. En contraste, el tiempo juega un papel insignificante en la generación de petróleo de rocas madres jóvenes en cuencas activas con gradientes termales altos. La generación temprana de hidrocarburos se encuentra donde ocurre enterramiento rápido y donde los gradientes geotermales son relativamente altos. Aunque la generación de hidrocarburos tenga lugar en un lapso de tiempo breve (geológicamente hablando), esto no significa que sea inmediatamente de la deposición de la roca madre, ya que esta última puede permanecer a profundidades muy someras y a bajas temperaturas por un largo período de tiempo, antes de ser enterradas a suficiente profundidad para generar hidrocarburos.

profundidades-de-generacion

En la figura a la izquierda muestra las profundidades de generación máxima, mínima y promedio para el petróleo, gas natural y metano biogénico. A la profundidad promedio de 1 a 2 kilómetros se inicia la catagénesis y alcanza su máxima generación entre 2 a 3 kilómetros de profundidad; denominándose este rango “ventana de petróleo”.

La catagénesis tardía se inicia a profundidades de 3- 3.5 kilómetros y esta es la zona principal de formación de gas natural (húmedo o seco). Por debajo de los 4 kilómetros, la roca se hace sobremadura, iniciándose la metagénesis y solamente es generado metano. La correlación de la generación de petróleo con la profundidad es principalmente una función del incremento de temperatura, como bien se ilustra en el gráfico de la derecha.

En la próxima serie hablaremos de las asociaciones entre el gas natural y el petróleo y sus técnicas de extracción.