Aclaración: Sobre el petróleo en Costa Rica

Por: Mihaela Dobrinescu

En respuesta al artículo del Dr. Allan Astorga, publicado el pasado 4 de julio en CR HOY https://www.crhoy.com/opinion/el-lector-opina/opinion-costa-rica-un-pais-petrolero/, como coordinadora de la Comisión de Hidrocarburos del Colegio de Geólogos me veo en la necesidad de aclarar algunos aspectos:

Si bien es cierto el señor Astorga fue parte de la planilla de RECOPE, de los 15 años laborados para la empresa, menos de la mitad lo hizo en proyectos de exploración, la otra parte del tiempo estuvo fuera del país formándose como “especialista en geología sedimentaria, especialidad geológica vinculada con la geología petrolera”. Vale mencionar que la geología sedimentaria es solo una de las más de 10 especialidades de la geología petrolera, por lo tanto, para emitir criterios en este campo no es suficiente ser especialista en Geología Sedimentaria.

En lo único que coincido con el señor Astorga es que Costa Rica comprobó que tiene potencial de petróleo y gas natural, pero no avanzó a las siguientes fases debido a las 4 moratorias decretadas sucesivamente sobre la prohibición de desarrollar la exploración.

Señor Astorga, todo especialista en geología del petróleo y gas natural sabe que la actividad exploratoria tiene varias etapas y no es posible emitir criterios sobre las que no han sido superadas. Por su afirmaciones, es evidente que desconoce los avances tecnológicos y científicos que la industria ha tenido y que permiten llevar a cabo campos productivos de petróleo y gas natural, que hace unos años eran considerados únicamente como potenciales.

La Ley de Hidrocarburos vigente desde el año 1994 posibilita la celebración de un abanico de contratos, siendo el de concesión, al que hace referencia Astorga, únicamente uno de ellos. El 15% es un mínimo que el país recibe como regalía, pero la ley establece otros pagos fiscales y cánones que no menciona (o desconoce) el señor Astorga. Los contratos de concesión en la industria de los hidrocarburos están superados, se usa ahora el contrato de asociación, con riesgo propio para el inversionista en la etapa de exploración, y en el cual el Estado entra como socio a partir de la etapa de producción-

Probablemente el señor Astorga desconoce que el 63% de la energía del país proviene de los derivados del petróleo, únicamente un 21% es electricidad mayoritariamente renovable (no toda) y el restante 16% lo constituye la biomasa.

Se generarían una cantidad significativa de empleos, ya que la industria incluye producción, procesado, comercialización y transporte, que requieren una amplia gama de especialidades y técnicos. Asimismo, el rápido y continuo desarrollo y avance de la tecnología requiere un contacto permanente con especialistas del exterior, aporte que sería de gran ayuda y beneficio para el país. La actividad contribuiría en gran medida al desarrollo socioeconómico del país y a la superación de la crisis que se agravó con la pandemia.

Lo provocado por el COVID19 demuestra también lo frágil y riesgosa que es la industria del turismo. La recuperación será lenta, por esta razón el país debe abrirse a nuevas actividades que aporten recursos financieros y fuentes de trabajo. Además, los turistas no se ven afectados por la actividad de exploración, ya que a ellos los atraen los precios accesibles, la comodidad, los parques naturales, las playas y las zonas turísticas de montaña, que nada tienen que ver con las zonas exploratorias.

Si Costa Rica abandona el petróleo y sus derivados bajo una “des carbonización”, ¿cómo llegarán los turistas a nuestro país? ¿Cómo se desplazarán dentro de nuestras fronteras?

El cambio a los recursos energéticos renovables es lento y tomará mucho más tiempo de lo proyectado antes del Coronavirus, por lo que el petróleo y el gas natural, seguirán siendo indispensables. Una exploración responsable representa un sinnúmero de beneficios para el fisco, la sociedad y el país en general.

La derogación de la ley de hidrocarburos expone al país a un vacío legal que lo dejaría indefenso en ésta materia, tomando en cuenta entre otros aspectos que hay fuertes posibilidades de contar con yacimientos trasfronterizos.

El caso Crucitas debido a la prohibición de la explotación de oro a cielo abierto, ya debería ser una lección aprendida que no debe repetirse en la exploración de petróleo y gas natural. Es imprescindible diversificarnos.

Aclaración: Sobre el petróleo en Costa Rica

Por Mihaela Dobrinescu.
Coordinadora Comisión de Hidrocarburos Colegio de Geólogos de Costa Rica.  Julio 2020. 

Industrial conceptual image. Dark and sullen clouds over industrial shipyard area with cranes.

En respuesta al artículo del Dr. Allan Astorga, publicado el pasado 4 de julio en CR HOY  (https://url2.cl/CiPB4) , como coordinadora de la Comisión de Hidrocarburos del Colegio de Geólogos me veo en la necesidad de aclarar  algunos aspectos:

Si bien es cierto el señor Astorga fue parte de la planilla de RECOPE, de los 15 años laborados para la empresa, menos de la mitad lo hizo en proyectos de exploración, la otra parte del tiempo estuvo fuera del país formándose como “especialista en geología sedimentaria, especialidad geológica vinculada con la geología petrolera”. Vale mencionar que la geología sedimentaria es solo una de las más de 10 especialidades de la geología petrolera, por lo tanto, para emitir criterios en este campo no es suficiente ser especialista en Geología Sedimentaria. En lo único que coincido con el señor Astorga es que Costa Rica comprobó que tiene potencial de petróleo y gas natural, pero no avanzó a las siguientes fases debido a las 4 moratorias decretadas sucesivamente sobre la prohibición de desarrollar la exploración.

Señor Astorga, todo especialista en geología del petróleo y gas natural sabe que la actividad exploratoria tiene varias etapas y no es posible emitir criterios sobre las que no han sido superadas. Por su afirmaciones, es evidente que desconoce los avances tecnológicos y científicos que la industria ha tenido y que permiten llevar a cabo campos productivos de petróleo y gas natural, que hace unos años eran considerados únicamente como potenciales.

La Ley de Hidrocarburos vigente desde el año 1994 posibilita la celebración de un abanico de contratos, siendo el de concesión, al que hace referencia Astorga, únicamente uno de ellos. El 15% es un mínimo que el país recibe como  regalía, pero la ley establece otros pagos fiscales y cánones que no menciona (o desconoce) el señor Astorga. Los contratos de concesión en la industria de los hidrocarburos están superados, se usa ahora el contrato de asociación, con riesgo propio para el inversionista en la etapa de exploración, y en el cual el Estado entra como socio a partir de la etapa de producción.

Probablemente el señor Astorga desconoce que el 63% de la energía del país proviene de los derivados del petróleo, únicamente un 21% es electricidad mayoritariamente renovable (no toda) y el restante 16% lo constituye la  biomasa.

Se generarían una cantidad significativa de empleos, ya que la industria incluye producción, procesado, comercialización y transporte, que requieren una amplia gama de especialidades y técnicos. Asimismo, el rápido y continuo desarrollo y avance de la tecnología requiere un contacto permanente con especialistas del exterior, aporte que sería de gran ayuda y beneficio para el país. La actividad contribuiría en gran medida al desarrollo socioeconómico del país y a la superación de la crisis que se agravó con la pandemia.

Lo provocado por el COVID19 demuestra también lo frágil y riesgosa que es la industria del turismo. La recuperación será lenta, por esta razón el país debe abrirse a nuevas actividades que aporten recursos financieros y fuentes de trabajo. Además, los turistas  no se ven afectados por la actividad de exploración, ya que a ellos los atraen los precios accesibles, la comodidad, los parques naturales, las playas y las zonas turísticas de montaña, que nada tienen que ver con las zonas exploratorias.

Si Costa Rica abandona el petróleo y sus derivados bajo una “des carbonización”, ¿cómo llegarán los turistas a nuestro país? ¿Cómo se desplazarán dentro de nuestras fronteras?

El cambio a los recursos energéticos renovables es lento y tomará mucho más tiempo de lo proyectado antes del Coronavirus, por lo que el petróleo y el gas natural, seguirán siendo indispensables. Una exploración responsable representa un sinnúmero de beneficios para el fisco, la sociedad y el país en general.

La derogación de la ley de hidrocarburos expone al país a un vacío legal que lo dejaría indefenso en ésta materia, tomando en cuenta entre otros aspectos que hay fuertes posibilidades de contar con yacimientos trasfronterizos.

El caso Crucitas debido a la prohibición de la explotación de oro a cielo abierto, ya debería ser una lección aprendida que no debe repetirse en la exploración de petróleo y gas natural.  Es imprescindible diversificarnos.

Si hay solución económica para Costa Rica

Crucitas.
Visita de miembros de JD del CGCR a la finca Vivoyet en Crucitas.
Junta Directiva Colegio de Geólogos de Costa Rica

Desde hace más de 10 años, el Colegio de Geólogos de Costa Rica, hemos venido comunicando sobre la problemática de la zona Norte y no sólo de Crucitas, situación que cada día es más alarmante y más aún hoy con el problema de la pandemia mundial por el Covid-19.

Específicamente hemos advertido sobre la Zona Norte en temas específicos como:

  1. Salud: sobre los problemas de salud existentes antes del Coronavirus, como la malaria, el dengue y el papalomoyo.
  2. Social: sobre la inmigración ilegal, proliferación de la prostitución y de negocios ilícitos así como el trabajo infantil y la trata de personas.
  3. Económico: la pérdida de más de US $550 millones anuales por la explotación ilegal del oro en Crucitas.
  4. Ambiental: el desastre de la contaminación expansiva de productos químicos al ambiente (mercurio, plomo, litio, níquel, cromo, etc.).

Sobre el Cinturón de Oro de Costa Rica sabemos que hay evidencia de que existen potenciales de desarrollo minero desde Atenas hasta Liberia, pasando por Montes del Aguacate, Palmares, San Ramón, Cambronero, Moncada, Macacona, Esparza, Montes de Oro, Bellavista, La Unión, San Buenaventura, Pital, Guacimal, Santa Rosa, Cañamazo, Juntas de Abangares y El Líbano, y que por razones de políticas anti-mineras no se han desarrollado ni aprovechado.

Por otra parte, dada la problemática de salud y de economía que se vive actualmente en Costa Rica y el mundo, es esencial el desarrollo de infraestructura a todo nivel en el país, como lo son las carreteras, puentes, paso a nivel, aeropuertos, etc.

La minería no metálica es el 90 % de agregados para la construcción y 10% de productos como la caliza, el sílice, diatomita y piedra pómez entre otros. La producción es de 11,2 millones de m3/año, con un precio promedio de $9.00/m3 en el mercado costarricense, genera ingresos brutos de 101.34 millones de dólares por año. El Estado percibe entre el 28% al 30% de Ingresos Brutos por impuestos directos.

Propuestas y soluciones económicas concretas para el país:

Minería en Zona Norte:

  1. Desarrollo de cinco (5) proyectos de oro de mediana escala.
  2. US $ 9520 millones en ingresos para el país, por el desarrollo de Crucitas y cuatro proyectos más como Crucitas.
  3. Generación de empleo: 1500 puestos de trabajo directo y 5000 empleos indirectos.

Minería en el Cinturón del Oro:

  1. Desarrollo de veinte (20) proyectos pequeños.
  2. US $ 11900 millones ganancia para el Estado.
  3. Generación de empleo: 1000 puestos de empleo directo y unos 4000 empleos indirectos.

Minería no metálica:

  1. Desarrollo de hasta 348 concesiones activas al año.
  2. US $ 101.34 millones de dólares para el país, de los cuales un 30% entran por impuestos directos al Estado.
  3. 20 trabajadores por concesión, equivalente a 6.960.000 trabajadores al año beneficiados directamente. Si cada familia cuenta con promedio de 4 a 5 miembros, se estarían beneficiando entre 27.840 a 34.8000 personas de forma directa, sin tomar en cuenta los encadenamientos comerciales.

Actualmente el Estado y sus instituciones hacen minería no metálica, lo cual representan un ahorro estimado de $6.4 millones de dólares al año para el Estado.

Nuevamente instamos a las autoridades responsables en la toma de decisiones y a la ciudadanía en general, a tomar una actitud coherente con relación al desarrollo de la actividad minera en nuestro país, la cual se realiza de forma sostenible cumpliendo con todos los requisitos que la legislación nacional establece. En esta estimación dejamos por fuera otros minerales metálicos y otras regiones de Costa Rica.

Estas son algunas soluciones que le ayudarían a Costa Rica a afrontar la difícil situación ante la crisis económica que se avecina a nivel mundial a raíz del COVID-19; estos ejemplos serían una excelente solución para que Costa Rica solvente problemas económicos tales como el déficit fiscal, con ingresos frescos y directos aprovechando de forma racional nuestros recursos minerales, sin tener que imponerle a la ciudadanía en general cargas impositivas tributarias que ahogan al ciudadano común, asimismo nos evitaríamos más endeudamientos del Estado Costarricense, que comprometen económicamente a las nuevas generaciones.

Crucitas.
Foto tomada por miembros de la JD.23

Rica es Costa Rica

Por: Marlene Salazar

En esta coyuntura en que se encuentra Costa Rica y el mundo tenemos una gran oportunidad de ajustar el rumbo de esta nación. Aunque no lo parezca, la designación de la persona que va a reemplazar al Ministro de Ambiente es una de las decisiones de mayor trascendencia para el desarrollo y estabilidad del país.

Si continuamos por el rumbo actual de preservación radical de nuestros recursos a toda costa, no se vislumbra la posibilidad de lograr algún día una estabilidad económica mínima que permita la seguridad, salud y paz ciudadana. Si algo debemos aprender de este virus es que la salud y la dignidad humana se evaporan cuando la economía y la producción se paralizan. Es totalmente falso que debamos escoger entre salud y economía, es igualmente falso que tengamos que escoger entre turismo y desarrollo.

Ideologías extremas sin fundamento en la técnica y la ciencia han demostrado que tienden a dar el fruto menos deseado. El subdesarrollo produce hambre que desemboca en vidas de subsistencia y actividades depredadoras sin consideraciones para con el ambiente ni para con el ser humano como parte integral de éste.

Actualmente existen ya profesionales de diversos campos que han caído en la indigencia en nuestra GAM, el desempleo y el subempleo están ya en niveles históricos. Ni el turismo, ni ninguna otra actividad productiva se pueden empezar a dar sin seguridad ciudadana, soberanía nacional y dignidad humana. Dicho sea de paso en muchos países ya le han sugerido a sus ciudadanos no visitar Costa Rica.

Pretender que podemos seguir endeudándonos como pueblo sin producir lo que si tenemos y podemos producir es la forma más segura de generar pobreza y miseria, que pueden llegar a ser irreversibles y fulminantes para todos.

Si dejamos la politiquería Costa Rica puede poner en práctica la innovación y la ciencia y así lograr un aprovechamiento sostenible adecuado de nuestros recursos. Solo así se pueden asegurar la protección de la vida y del planeta de forma integral. Mientras tanto, la mejor opción del MINAE para acabar con el desastre conocido como Crucitas (eso no es una mina), ha sido pretender declarar un geoparque en la zona!

Es hora, por el bien de todos los ciudadanos y la existencia misma de la nación, que quien sea la persona designada como jerarca del MINAE empiece a respetar la legislación existente. Empezando entre otros por la Ley 7152.

  • Ley Orgánica del Ministerio de Ambiente y Energía, dice en su Art. 2 a) ”El MINAE…..Asimismo, deberá realizary supervisar las investigaciones, las exploraciones técnicas y los estudios económicos de los recursos del sector. “
  1. b) Fomentar el desarrollo de los recursos naturales, energéticos y mineros.
  2. d) “Promover la investigación científica y tecnológica relacionada conlas materias de su competencia
  • Código de Minería, Ley 6797, Art 1º) “El Estado procurará explotar las riquezas mineras por sí mismo o por medio de organismos que dependan de él.

Artículo 6º.- “Se declara de utilidad pública toda la actividad minera….”

  • Reglamento al Código de Minería Decreto 29300-MINAE

Resultando Artículo 1º) “…..es importante que el Estado conserve su papel preponderante en la investigación, aprovechamiento y asignación de los recursos minerales junto al fomento de la actividad minera.”

2º) “Que es tarea del Estado asegurar que el desarrollo minero contribuya a incrementar el equilibrio social, ambiental, económico y político nacional. Equilibrio que debe darse principalmente en beneficio de las comunidades.”

3º) “Que es necesario garantizar que la actividad minera se desarrolle en total armonía con el ambiente.”

Considerando 3º “Que el Estado apoya el desarrollo ambientalmente sostenible de la industria minera costarricense, tanto en el campo metálico como en el no metálico.”

Artículo 5º b) Competencia – “Son funciones de la Dirección de Geología y Minas: “Controlar y monitorear todos los trabajos mineros que se efectúen en el país y los sistemas de exploración, explotación e investigación en materia minera.”

  1. c) “Coordinar el control de los aspectos de seguridad, y de protección ambiental, relativos a la operación de los sistemas de exploración y explotación, de acuerdo con la legislación vigente.”
  • Convenio de MINAMATA,

Artículo 2º) Cada Parte en cuyo territorio se realicen actividades de extracción y tratamiento de oro artesanales y en pequeña escala sujetas al presente artículo adoptará medidas para reducir y, cuando sea viable, eliminar el uso de mercurio y de compuestos de mercurio de esas actividades y las emisiones y liberaciones de mercurio en el medio ambiente provenientes de ellas.

Anexo C: 1b) Medidas para eliminar: i) La amalgamación del mineral en bruto; ii) La quema expuesta de la amalgama o amalgama procesada; iii) La quema de la amalgama en zonas residenciales; y iv) La lixiviación de cianuro en sedimentos, mineral en bruto o rocas a los que se ha agregado mercurio, sin eliminar primero el mercurio;

  • Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos:

Se reconoce la dignidad humana y sus derechos iguales e inalienables, libres de miseria y con derechos económicos, sociales y culturales

Artículo 1º) Todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación.

Artículo 2º “Para el logro de sus fines, todos los pueblos pueden disponer libremente de sus riquezas y recursos naturales, …….. En ningún caso podrá privarse a un pueblo de sus propios medios de susbsistencia”.

  • Declaración de Estocolmo: la Declaración de Estocolmo afirmó “…que en los países en desarrollo la mayoría de los problemas ambientales son causados por el mismo subdesarrollo. Millones continúan viviendo por debajo de los estándares mínimos de salud y salubridad. Por lo tanto los países en desarrollo deben dirigir todos sus esfuerzos hacia el desarrollo, teniendo en mente las prioridades y necesidades para salvaguardar y mejorar el ambiente.

En otras palabras, el desastre regional de Crucitas y de otros a nivel nacional que vulnerabilizan y victimizan al costarricense han sido posibles violentando la legislación que obliga al mismo MINAE y su jerarca a buscar y promover el mejor uso de nuestros recursos minerales.

Es interesante notar que el GEF (Global Environment Facility), el consorcio ambientalista más grande del mundo, tiene todo un programa para ayudar a países con problemas de contaminación con mercurio por orería ilegal para dejar esa práctica y hallar alternativas ambientalmente responsables. Siendo el ministro actual el contacto nacional para el GEF es extraño que no se buscó, durante más de dos años, aprovechar el conocimiento y los programas de la agrupación para ayudar a Costa Rica en esta crisis de orería ilegal. Era más fácil negar que hubiera desastre parece.

Luego de haber aportado datos erróneos repetidas veces a los medios y faltado a la verdad ante los diputados en la propia Asamblea Legislativa y prometido una “solución integral” a la situación de Crucitas para enero del 2019, finalmente Carlos Manuel Rodríguez da su informe antes de partir, el Documento DM-0154-2020 del 30 de enero de 2020.En donde no solo fallo en su apreciación económica sobre crucitas sino también fallo en la parte AMBIENTAL Y SOCIAL.

En su segundo párrafo se desvincula, según él, del desastre que deja al país y que creció unas 360 veces más durante su función como ministro diciendo:

“Por no ser competencia del MINAE no nos referiremos a otros temas de dominio público en la región, como la seguridad ciudadana en la zona, la migración ilegal, aspectos sanitarios de la población o disponibilidad de infraestructura en la zona o aspectos de tipo social o económico.”

Lo asombroso e irracional es que, si un ciudadano pretende iniciar un proyecto y requiere de la viabilidad ambiental otorgada por la SETENA, el proyecto y el estudio es rechazado y no se puede realizar si no cumple con las condiciones mínimas que satisfagan y mitiguen todos los aspectos sociales, aspectos económicos, disponibilidad de infraestructura, aspectos sanitarios, incluyendo migración si aplica, aspectos de seguridad ciudadana y ni hablar de soberanía nacional entre otros.

Es decir, el mismo ministro que te rechazaría un proyecto que no cumpla con los aspectos citados, dice ahora que esos aspectos no son de su competencia cuando él mismo ha incumplido en su manejo y protección a nivel no solo de Crucitas, sino a nivel nacional. Lo anterior, a pesar de haber estado a cargo del MINAE, ente que por medio de la Dirección de Geología y Mina es a quien le compete regular y fiscalizar la actividad minera, tal como indica el Reglamento al Código de Minería.

Cabe entonces preguntarse: ¿Cómo se justifica entonces que el sector de producción minera se encuentre bajo un ministerio que dice que esos aspectos no son de su competencia, pero si niega permisos al ciudadano basado en los mismos?

Si al MINAE se le dificulta cumplir con el roll establecido por ley en lo que respecta a la promoción de la actividad minera en el país, deberían trasladar a la Dieccion de Geologia y Minas al ministerio de su nacimiento , al MEIC, para que ahí se desarrolle la minería como lo que es una actividad productiva ,una verdadera industria ya que con ministros fanáticos de la preservación y en el ministerio que se opone al desarrollo, es poco probable que Costa Rica logre estabilizarse.

Marlene