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30 Años de Geología al Servicio de Costa Rica
El 2 de julio de 1973, se firmó la Ley 5230 que le dio vida legal al Colegio de Geólogos de Costa Rica, que hoy día cuenta con 285 miembros guiados por una junta directiva en la que su presidenta, vicepresidenta, secretaria y vocal le dan sustento real y práctico a la Ley de Promoción de la Igualdad Real de la Mujer y otras convenciones internacionales al respecto. Cerca de una docena de doctorados, una creciente cantidad de maestrías extranjeras y del programa respectivo de nuestra querida Escuela, junto a las licenciaturas y bachilleratos, dedican todos los días sus mejores esfuerzos al bienestar y desarrollo de Costa Rica.

Los y las colegas se desempeñan en la CNE, OVSICORI y RSN pronosticando y administrando los riesgos geológicos, buscando agua para el consumo humano e industrial en SENARA y AyA, apoyando la infraestructura de caminos y otras obras en el MOPT y RECOPE, inspeccionado las minas y tajos para el MINAE así como los bloques territoriales para la exploración de hidrocarburos y desde luego en la docencia e investigación en la UCR. Una importante y creciente cantidad está involucrada en el sector minero de la empresa privada y otras (os) con importantes responsabilidades en consultorías y asesorías sobre temas ambientales, georecursos, tajos, canteras y más recientemente en la SETENA, ya que en el ICE estábamos desde los años 70, pues sin geología no hay energía.

El concepto vital y necesario del geólogo municipal ya ha comenzado a aplicarse y varios gobiernos locales han contratado a colegas para desempeñarse en la planificación de las zonas urbanas e industriales tan susceptibles y amenazadas, en el complicado medio geológico local, a los deslizamientos, avalanchas, inundaciones, contaminación de acuíferos, así como su importante papel en el control de tajos, zonificaciones diversas y gran cantidad de problemas geoambientales.

Aunque la geología costarricense se acerca con paso seguro y firme al sitio que ya tiene en los países desarrollados, en donde es totalmente reconocida como un pilar vital e insustituible del avance económico y social, quedan todavía varias metas por alcanzar y se perfila un futuro cada vez más brillante e interesante ante los grandes retos del crecimiento nacional y la complejidad de los problemas asociados. El perfil profesional debe estarse actualizando constantemente, pues así es como nuestro entorno también cambia, siempre teniendo como norte que la explotación de los georrecursos tiene que ser racional y ambientalmente positiva sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones y sin olvidar la soberanía nacional, aunque a algunos pocos les incomode.

Publicado en la Página de opinión del diario Extra, lunes 7 de Julio